Testimonio Terremoto Ciudad de México 1985

Escrito por Humberto Payno. Publicado en Testimonio Terremoto Ciudad de México 1985

Martes 20 de septiembre de 2011, 9:30 a.m.

Testimonio terremoto 19 de septiembre de 1985

Eran las 7:19 de la mañana del jueves 19 de septiembre de 1985, estaba preparando mi licuado antes de irme a trabajar, en el departamento de un solo piso de mi expareja, en la esquina de Caballocalco y Presidente Carranza en Coyoacán, con paredes gruesas de piedra, ahora un restaurantito. Le digo "¡Está temblando muy fuerte!" nos abrazamos abajo del marco de la entrada a la sala-comedor, veíamos como caían los libreros sobre la mesa, rompiéndola... ... Le expreso con lágrimas "de seguro en estos momentos se están muriendo miles de personas...". Se fue la luz. Mi auto estaba estacionado en frente y era en el radio de mi auto la única forma de oír en las noticias lo que estaba sucediendo. En el noticiero de Radio Red de aquel entonces, estaba el ingeniero Olea reportando la tragedia en forma permanente con la información del momento. Cientos de edificios caídos por doquier conforme avanzaban las noticias. Se decía que el edificio de Correos que está frente al Palacio de Bellas Artes se había caído, fue un error, eran otros los edificios que se habían derrumbado. Se escuchaban las sirenas de las ambulancias, de los bomberos...

Escuché que el Hotel del Prado que estaba frente a la Alameda Central se había derrumbado. En el Hotel había un restaurante Sanborns a donde iba de repente. También estaba en un sótano del Hotel que daba hacia la acera de Av. Juárez la librería El Sótano, la que dio origen a la actual librería El Sótano en Coyoacán. Enfrente, se estaba incendiando el Hotel Regis que minutos después se desplomó, en el sótano de este hotel se encontraban los primeros baños de vapor a los que fui, tenían unos excelentes masajes.

 

 

En estas ligas de Discovery se ve algo del Hospital Juárez, Hotel Regis, "Los topos" héroes espontáneos, brigadas extranjeras, bebés rescatados después de las 72 horas:

https://www.youtube.com/watch?v=6oS4GEVbcnY  

 

https://www.youtube.com/watch?v=LcokHFDyMi8  

 

https://www.youtube.com/watch?v=JAUK0KUYEyk

 

Un reportaje descriptivo de Televisa: https://www.youtube.com/watch?v=3cm_stMo4VE  

Varios amigos y amigas fallecieron. En la colonia Roma, en Tlaltelolco, en ...

En la Av. Álvaro Obregón la gente dormía en el camellón frente a sus departamentos o casas. Con miedo a un nuevo sismo. Las vías del tranvía emergieron del subsuelo por los desplazamientos de la tierra...

Nos organizamos varios miembros de la familia de mi expareja, escuchando en las noticias algunas requerimientos de víveres, cobijas, lámparas, entre otras cosas, sobre lo que se necesitaba en diferentes lugares. Organizamos una especie de centro de operaciones en la casa de La Nena, su tía. Ahí nos juntamos muchos a preparar tortas, sándwiches, atoles, comprando botellas de agua de un litro, unos preparaban comida, otros llevábamos los víveres de acuerdo a las direcciones que se daban en las noticias por radio. Fuimos a un orfanato en la Condesa, La Casa Cuna la Paz en la esquina de Zamora y Juan de la Barrera, a un albergue temporal en un gimnasio en Coyoacán, entre otros lugares.

Escuchamos que en el Hospital Juárez se requería de mucho apoyo. Tomé mi casco de alto impacto, le puse una cruz con "masking tape" como veía a otros que ayudaban. Con los víveres nos dirigimos en varios autos al Hospital. Al tratar de entrar vimos que estaba muy restringido el acceso. Alguien de la valla me preguntó que si yo era el hijo del Director del hospital y no dudé en mentir y decirles que sí para poder entrar, para mí el mentir es algo grave pero veía que el metavalor de ayuda era más importante que esta mentira ¡Afortunadamente me parecía a su hijo!... Con esas miradas de incertidumbre y dolor ante la tragedia me despedí de mi expareja y de su familia. Entré solo al Hospital pues a ellos no los dejaron entrar.

Adentro en las ruinas del Hospital Juárez, preguntaba a diferentes personas "¿Si podría ayudar en algo? que era ingeniero (mi primer carrera), que tenía cierta experiencia en obras grandes"...

Fui al área de acopio y afortunadamente tenían medicinas pero no veía a las personas con cascos de minero, cascos con lámpara integrada, para remover los escombros se necesitaban las dos manos libres. Me indicaron que en la azotea de un edificio como de tres pisos estaba una persona dirigiendo las maniobras de rescate. Hablé con esa persona que fungía como el "coordinador" de las obras de rescate de esa zona del Hospital. Un maravilloso ser humano como de 65-70 años de edad, que de formación era Maestro de Obras, de obras grandes. Llevaba casi 72 horas sin dormir, sentado en una silla, con una pierna fracturada, con suero inyectándosele en el brazo con anestesia, antibióticos y tranquilizantes, ya con un severo agotamiento físico, mental y emocional y aún así, dirigiendo ciertas maniobras de rescate. De ahí, retomo algo que llamaría: "Solidaridad anónima de corazón a corazón".

Este Maestro de Obras me dijo que la esperanza de vida de personas dentro de los escombros en esas circunstancias era a lo máximo de 72 horas. También me expresó que los supuestos especialistas de rescate del Ejército, de Pemex, de la constructora ICA,... con sus grandes grúas en lugar de ayudar estaban matando personas que se encontraban con vida o muriendo entre los escombros..., que habían movido una losa cerca del cubo del elevador en donde estaban vivas varias personas y con ese movimiento cayeron grandes rocas matando a todos los sobrevivientes que ahí se encontraban. Le pregunté ¿en qué podría ayudar...? Me dijo que había oído en las noticias de una brigada francesa con perros adiestrados, con el equipo, conocimiento y experiencia necesarios para rescatar a los sobrevivientes, que si realmente quería ayudar hiciera lo necesario para traerlos cuanto antes.

 

Fotografía tomada de Internet de http://noticias.starmedia.com/fotos/rescates-que-han-conmovido-al-mundo/el-milagro-del-hospital-de-juarez.html   

Fui corriendo a media noche hasta la zona de "las torres de Pino Suárez" donde se encontraban destacados los brigadistas franceses, ya que ahí se había derrumbado una de las torres. Hablé con el coordinador francés, con mi mal manejo de la lengua francesa y, él me preguntaba como que dependiendo de cuantas personas se encontraban con vida irían o no. Ya que tenían pocas personas y daban prioridad a lugares donde hubiera mayor cantidad de personas con esperanza de estar vivas entre los escombros. Fue escalofriante su pregunta pero realista en situación de tragedia extrema. Le dije que sin plena seguridad pero estimaba que hubieran unas 300 o más personas con vida entre los escombros e infinidad de muertos pues ya había ese olor característico de seres humanos muertos...

Nos desplazamos en tres camiones de la "Ruta 100" que les había asignado la oficina de la Presidencia y Cruz Roja Internacional para sus desplazamientos. Estuvimos en las vallas de entrada al Hospital Juárez como tres horas esperando que Presidencia autorizara nuestra entrada, pues tendrían que ponerse de acuerdo con las autoridades del Ejército que ahí estaba "coordinando" las labores de rescate y acordar con los franceses ¿si estaban de acuerdo en ponerse bajo las órdenes del Ejército mexicano? Entre más minutos pasaban, más personas seguían muriendo dentro de los escombros y, mientras en la burocracia telefónica, nosotros esperando como tres horas la autorización de acceso... ... Ya como a las 4 de la mañana nos permitieron pasar... ¿Cuántos más fallecieron durante el tiempo de la autorización de acceso?

De inmediato instalaron en los espacios sin escombro y al aire libre, camillas con sueros esperando a los posibles rescatados con vida. En la zona de las camillas estaban médicos, enfermeras, familiares y amigos de las personas que estaban ahí dentro de los escombros... Ya alrededor de las 4:30 am como unos 40 minutos después de haber logrado entrar, los franceses con cascos con lámparas integradas en sus cascos, con costales, en lugar de los botes rígidos que disponían las brigadas mexicanas para sacar escombro entre los huecos de lo derrumbado. Emprendieron la labor de buscar dentro de los "túneles" con la guía de sus perros... ... Finalmente, ¡Sacaron a la primer persona en esa noche aún con vida! Hubo infinidad de aplausos y lágrimas de alegría, lágrimas de esperanza entre los que ahí permanecíamos... Fue entonces, cuando pensé que mi misión de enlace había concluido por lo que ya me retiré a descansar, agotado y con una gran satisfacción realmente indescriptible, al día siguiente oí en las noticias que llevaban más de 185 personas rescatadas con vida en esa noche... Me retiré de la zona de las camillas con lágrimas contenidas de dolor ante lo que estaba sucediendo. Observando en los que permanecían a mi alrededor sus lágrimas secas en sus rostros por el sufrimiento acumulado durante tantas horas de permanecer ahí observando dolor, miedo, esperanza, desesperanza... Olor a muertos, olor a muerte, olor a tragedia...

A veces parece que el universo se confabula para que uno tenga la oportunidad de ejercer la libertad de elegir en Congruencia e ir haciendo lo que toca conforme a la circunstancia existencial en la que uno se encuentra. Ir fluyendo en Consciencia.

Humberto Payno

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